lunes, 22 de octubre de 2018

PSICOTERAPIA DE LA GESTALT

Resultado de imagen para psicoterapia de la gestalt


La Psicoterapia Gestalt es una corriente de psicología de ideario humanista, que busca la máxima realización de la persona mediante la promoción del potencial que todos llevamos dentro, para desarrollar un proceso evolutivo satisfactorio en la vida, en conexión con nosotros mismos y con los demás.
 La Terapia Gestalt surgió a mediados del siglo XX de la mano de Fritz Perls, médico psicoanalista, su esposa Laura Perls y Paul Goodman. Aunque tenga sus fuentes en el psicoanálisis, la Gestalt no es una terapia psicoanalítica ya que se ajusta más a las corrientes filosóficas de la fenomenología y el existencialismo.
La palabra alemana “Gestalt” – que podríamos traducir por “Forma”- hace referencia al hecho de que el observador pueda dar forma a la experiencia.
Su creador es Fritz Perls, médico psiquiatra de origen judío, junto a su mujer Laura Perls (Lore Posner de soltera), psicóloga. Aunque como veremos más adelante otras personas influyeron en la gestación de esta corriente de psicoterapia.
Fritz y Laura se ven obligados a huir de Alemania con la ascensión del nazismo en el año 1933, se instalan como psicoanalistas en Africa del Sur, donde residen hasta 1948, año en que ,aconsejados por Erich From y Clara Thomson deciden fijar su residencia en Estados Unidos.
En un primer momento la Terapia Gestalt no se llamaba así, ni pretendía ser una escuela de psicoterapia propia, pues cuando en 1942 Perls escribe “Yo, hambre y agresión” pretende aportar y enriquecer con su punto de vista el psicoanálisis.
Es una obra enmarcada dentro del movimiento psicoanalítico y escrita por un psicoanalista (hay dos capítulos escritos por Laura), que llevaba, en su primera edición, como subtítulo: Una revisión de la teoría y del método de Freud . Quiere ser una revisión de la teoría freudiana de las resistencias, y allí donde Freud concede importancia fundamental a las resistencias anales, Perls traslada la génesis de los conflictos neuróticos a las llamadas resistencias orales, tomando especial importancia el fenómeno de la Introyección.
Frente a la técnica de la asociación libre del psicoanálisis Perls opondrá la técnica de la concentración, donde intuimos la influencia del trabajo con el cuerpo de Wilhelm Reich. Otras influencias que aparecen en esta obra son las del filósofo alemán Salomón Friedlander (a quien conoce allá por los años 20) con su idea del pensamiento diferencial y su concepto de Indiferencia creativa, según el cual el comportamiento humano es un proceso de equilibrio entre dos polos opuestos, siendo definida la salud del organismo y su potencial creador como la capacidad de éste de alcanzar el “punto cero” .
 Resultado de imagen para psicoterapia de la gestalt
El organismo, por naturaleza, tiende a mantener su equilibrio y su salud, de manera que cuando le surge una necesidad trata de satisfacerla para restablecer el equilibrio. La necesidad es una carencia, una falta de algo indispensable, bien a nivel fisiológico o psicológico.
 Cuando surgen varias necesidades simultáneamente, el organismo sano establece prioridades, atendiendo primero a la necesidad dominante.
Para que una persona pueda satisfacer una necesidad tiene que ser capaz de sentirla, darse cuenta, saber de su presencia, y también manejarse a sí mismo y a su entorno, es decir debe interactuar con el medio ambiente. Cuando una necesidad se satisface el asunto se cierra, y permite estar en disposición de atender a una nueva necesidad. Éste es el proceso de “autorregulación organísmica”. Una necesidad insatisfecha da lugar a una Gestalt abierta o inconclusa que genera malestar.
La Terapia Gestalt aborda los trastornos y el malestar psicológico pero no está enfocada exclusivamente a tratar enfermos y encuadrarles en un diagnóstico clínico, sino también para desarrollar el potencial humano.
De tal  manera que es un modelo de Psicoterapia cuyo objetivo y metodología de trabajo se basa en la experiencia del individuo al interrelacionarse con el entorno. Según este modelo, las dificultades que pueda presentar una persona en un momento determinado surgen como consecuencia del campo que se crea en el proceso de interacción individuo-entorno.
El ser humano construye su identidad a través de diferentes momentos de cambio, y se conquista a sí mismo escuchándose, aceptando sus aspectos personales, aprendiendo a colocar los límites al otro, contactando con sus necesidades profundas, comprendiendo la manera en que nos relacionamos y los mecanismos automatizados que usamos sin darnos cuenta.

La terapia Gestalt propone una forma de trabajar con el paciente que apuesta por emprender un viaje a lo profundo del ser humano. En esta época que vivimos, donde prevalece la búsqueda de soluciones rápidas a los problemas y a las necesidades, la proliferación y el consumo de fármacos que nos rescatan de las emociones desagradables ha sido casi compulsivo. Frente a esta tendencia a buscar fuera los apoyos, la Psicoterapia Gestalt continúa apostando por la promoción y el reencuentro con los propios recursos internos de la persona.

Los psicólogos gestálticos han investigado cómo la no satisfacción de nuestras necesidades de amor, seguridad y libertad, son la principal causa de nuestro malestar, y cómo, en la medida en que nos hacemos responsables de nuestros propios sentimientos, pensamientos y acciones, obtenemos el poder de dirigir y modificar nuestras vidas.


PARA QUIENES ESTÁ INDICADA LA TERAPIA GESTALT
Ahora que ya sabes qué es la terapia Gestalt, debes saber que está indicada a toda persona que se sienta incapaz o presente dificultades para manejar los acontecimientos actuales de su vida (bien consigo mismo o bien en relación con su entorno).
Los motivos por los que las personas suelen solicitar ayuda son:
·         Haber sufrido una pérdida (muerte de un ser querido, separación, cualquier suceso traumático….), estar atravesando un duelo.
·         Baja autoestima
·         Estados depresivos
·         Fobias
·         Estados de ansiedad que dificultan llevar una vida normal

·         Terapia de pareja






PSICODRAMA


Resultado de imagen para que es el psicodrama


El psicodrama es una forma de psicoterapia creada por Jacob Levy Moreno inspirándose en el teatro de improvisación. 

Representó el punto en el que se produce un alejamiento del tratamiento del individuo aislado y los métodos verbales hacia un acercamiento del tratamiento del individuo en un grupo, con métodos de acción.


La sesión de psicodrama es la heredera de la función teatral, en este proceso, es Moreno quien tuvo el mérito de haber transformado la función teatral clásica en la improvisada del Teatro de la Espontaneidad y a ésta en la dramatización del Teatro Terapéutico, al descubrir el potencial terapeútico de la Dramatización.
Por ello, las técnicas psicodramáticas podrían aplicarse a la exploración de las dimensiones de psicológicas de un problema, como la educación, la psicoterapia y las relaciones industriales.
El psicodrama es una terapia de grupo que utiliza técnicas dramáticas y las representaciones de diferentes roles para poder conseguir que el individuo en un escenario, exteriorice sus problemas con la ayuda de actores terapéuticos y se libere de los episodios que alteran su bienestar mental.

  • Elementos del psicodrama

La sesión de psicodrama se define por tres contextos, a saber social, grupal y dramático.
El ser humano es un ser social, y  como tal vive en sociedad, se relaciona y desarrolla vínculos importantes. El contexto social corresponde al extragrupo y a la realidad social, y es dicho contexto el principal generador del material que se trata en psicodrama, es en dicho contexto donde el individuo se ha desarrollado y ha enfermado. En este medio el individuo relatará los hechos ocurridos en dicho medio, con su particular perspectiva.
Espacialmente está ubicado fuera del ámbito de trabajo. Se rige por leyes y normas sociales que demandan del individuo, que lo integra determinadas conductas y compromisos. 
El contexto grupal lo conforman tanto pacientes como terapeutas, las interacciones que se dan entre ambos y y el resultado de dichas interacciones (costumbres, normas y leyes particulares). Dentro de este contexto se perfilan los protagonistas o temas.
La diferencia de este contexto y el anterior es la mayor libertad, tolerancia y comprensión que se dan en el contexto grupal.
El contexto dramático es el puesto en escena por el protagonista y el director y se trata de un producto del protagonista, lleno de significados y sugerencias. Es  artificial y fantástico y en él los protagonistas juegan sus roles en un “como si”. Se interpretan papeles, se interactúa de manera particular y se pueden hacer y deshacer escenas, modificar sucesos, intercambiar personajes, alterar el contexto temporal… Así, se contribuye a disminuir las tensiones intrapsíquicas del Protagonista.
Dentro del proceso terapéutico se cuida la separación entre los contextos, con el objetivo de proveer al paciente de un ámbito especial dentro del que se sienta seguro y protegido.

  • Instrumentos en una sesión de psicodrama

Los instrumentos presentes en una sesión de psicodrama son 5, a saber, el protagonista, el escenario, el yo-auxiliar, el director y el auditorio.
El protagonista es el punto clave en la dramatización, es autor y actor de su obra, con lo que tiene la capacidad de desarrollar el argumento desde lo que piensa o siente que puede seguir fielmente o modificarlo a su antojo. Es la persona en la que se centran las tensiones grupales y es por ello que cuando es elegido y pasa al escenario se convierte en el héroe o heroína del grupo y puede recibir tanto los éxitos como los fracasos.
El escenario es el lugar donde se aplica la técnica, se trata de un campo protegido para el/la protagonista y un campo para trabajar in vivo. Tiene forma rectangular, y uno de sus lados mayores contacta con la pared que hace de fondo, los otros tres lados corresponden al espacio destinado al auditorio. 
La altura del escenario (dimensión vertical), ejerce una influencia singular sobre los protagonistas ya que facilita la vivencia del “como si”, todo es una ficción, por tanto se adquiere un compromiso con el rol que se juega y no con el individuo en sí.
Los niveles implicados en el escenario son 3; la concepción; el crecimiento y la consumación.
En la concepción el Director realiza el Caldeamiento, el encuentro con el protagonista y la concepción de la Dramatización.
En el crecimiento, Director y Protagonista se ubican para planificar las primeras escenas y crear el contexto dramático.
Por último en la consumación se ubican el Protagonista y los Yo-auxiliares para llevar a cabo la Dramatización.
El yo-auxiliar es aquel al que le corresponde la función de jugar roles complementarios a los del protagonista y la realización de algunas técnicas psicodramáticas. 
Sus funciones son de guía y agente terapéutico, investigador social, actor y observador subjetivo objetivado.
Con respecto a la primera función ésta se realiza exclusivamente en el contexto dramático.  El yo auxiliar tiene como objetivo investigar, es decir comprobar que los roles o las situaciones propuestas son en realidad las comprometidas, y donde debe establecer un vínculo con el protagonista. Y por otro lado, cumplir con las consignas que recibe del director cuando este último ha interaccionado con el Yo auxiliar.
El yo auxiliar como actor tiene la función de crear y de actuar. Todo lo que le tenga que decir al Protagonista lo hará desde la función de actor. Pero a su vez, debe ser capaz de interpretar la dramatización de los personajes.
Con respecto a la función de observador, el yo auxiliar es quien puede elaborar y compartir con el grupo los resultados de aquello que vivencia con éste.
El director se encarga, como su propio nombre indica, de dirigir, de tal manera que la técnica y el método están encaminados, a lo terapéutico. Para ejercer como director éste debe tener un título habilitante, debe haber realizado tres años de seminarios teórico-prácticos, debe de haber recibido 100 horas mínimo de terapia psicodramática y haber sido supervisado durante 50 horas mínimo.
El director deberá utilizar los medios, las técnicas y buscar las estrategias adecuadas para que el tema dramatizado contenga todos los elementos a nivel psicológico y sociológico.
Además deberá prestar atención a los siguientes componentes: debe ofrecer un ámbito seguro, debe firmar un compromiso con el paciente y el yo auxiliar, debe establecer cuando hay honorarios, así como decidir cómo será el pago (individual o grupal). También debe especificar la época de las vacaciones y establecer las reglas del juego, en base a las ausencias.
Con respecto al proceso terapéutico debe vigilar el funcionamiento de éste, introducir las modificaciones oportunas, mantener bajo control el vínculo entre pacientes, poner en evidencia los vínculos que se den en los tratamientos grupales, mantener el encuadre, prevenir, dar altas y dar por finalizada la labor terapéutica.
El director ejerce tres funciones; de terapeuta; de productor y de analista social.
Con respecto a la función de terapeuta ésta no se realiza de igual manera durante todo el psicodrama. En la primera parte se obtiene el material, en la segunda se trabaja con dicho material y en la tercera se comparte. 
Es decir, debe inciar la sesión, caldear, detectar el emergente, elegir el protagonista e intervenir.
Por otro lado, su función de productor la realiza durante la dramatización que es cuando debe discriminar el material provisto por el protagonista.
Por último, la función de analista la ejerce durante la etapa de comentarios y análisis.
Para finalizar con los elementos, el auditorio lo conforman el conjunto de personas, que se encuentran al rededor del escenario, pacientes y yo-auxiliar. Al principio del psicodrama, el auditorio está formado también por el grupo y la unidad funcional (director y yo-auxiliar), surgiendo el/la protagonista del clima emocional inicial.
La presencia de otras personas en el Auditorio da una particular cohesión al grupo espectado. En el psicodrama público la variable influyente es la composición del auditorio mientras que en el psicodrama privado lo influyente es la intensidad afectiva, discriminada y personal de los integrantes.

  • Etapas de la sesión de psicodrama

El psicodrama consta de tres etapas; caldeamiento, dramatización y fase de comentarios.
El caldeamiento es un proceso que se da de forma natural en los organismos que se preparan para la acción. Desde un proceso se incita a la interacción grupal y a la comunicación entre los miembros del grupo. Se trata de sacar a coalición la expresión de sentimientos reales afectivos o agresivos que intentará resolver durante la dramatización.
Dentro de dicha etapa se dan dos tipos de caldeamiento, inespecífico, ya que se centra la atención en el grupo, facilitándose la interacción y la disminución de la tensión, y específico, donde surge el protagonista, que puede ser un tema o una persona.
La dramatización es el núcleo del psicodrama y consiste en la interpretación de personajes y la movilización de emociones, procurándose la resolución de conflictos. El material aportado por el/la protagonista se concretiza y plasma en el escenario.
Por último, en la etapa de comentario se solicita a los integrantes que conforman el grupo, opiniones sobre la dramatización y se comparten vivencias.

  • Características adiccionales

Es un método de diagnóstico tanto como de tratamiento. Uno de sus rasgos característicos es que la representación de papeles se incluye orgánicamente en el proceso de tratamiento. Se lo puede adaptar a todo tipo de problemas, personales o de grupo, de niños o de adultos.
Mediante técnicas como las del yo auxiliar, la improvisación espontánea, la autopresentación, el soliloquio, la interpolación de resistencia, se relevan nuevas dimensiones de la mente y, lo que es más importante, se las puede explorar en condiciones experimentales”
Uno de los aspectos más contribuyentes al método psicodramático del autor Rojas Bermúdez, fue dotarlo de cuerpo teórico.
La estructura básica de la personalidad y el núcleo del yo parten de un modelo fisiológico. Cuando una madre da el pecho a su hijo, todos los estímulos que se dan en ese actor forman parte de la relación, si hace frío, si la madre se pone tensa, todo ésto se registra y queda grabado en la huella de memoria. Este proceso se repite en todas las funciones básicas del sujeto y da lugar a los roles psicosomáticos que conforman el núcleo del yo.
La estructuración del psiquismo es el resultado de las diferentes interacciones del individuo con su medio, primero con el seguimiento de las pautas genéticas y más tarde como fruto del aprendizaje social.











lunes, 8 de octubre de 2018

PSICOLOGIA DEL YO

Resultado de imagen para PSICOLOGIA DEL YO



¿CUALES SON LAS 2 FASES EN LAS QUE SE DIVIDE LA TEORÍA DEL YO? 
La psicología del yo no constituye una realidad única. Puede dividirse al menos en dos fases: el periodo Hartmann, que alcanza su apogeo entre los años 1950-1960,
1.- para  caer durante los años 70s y, a partir de 1960, otro periodo en el que se vuelven predominantes los trabajos de Jacob Arlow y Charles Brenner, quienes no compartían todas las posiciones de Hartmann y sus colaboradores

2.-Los psicólogos del yo, aunque ahora se agrupen  con psicoanalistas de una orientación algo distinta –con el nombre de  Contemporary freudians-, aún constituyen una corriente importante dentro del psicoanálisis anglófono (Kernberg, 2001;  Wallerstein, 2002).


¿CUAL FUE LA APORTACIÓN DE HARTMANN CON RESPECTO A LA PSICOLOGÍA DEL YO? 
Hartmann y sus colaboradores introdujeron en Estados Unidos una concepción del psicoanálisis que contrastaba fuertemente con aquélla que predominaba en los años 1920-1930. Así, el lugar que concedían a la metapsicología y su preocupación por la precisión del vocabulario psicoanalítico eran tales que a veces atribuimos el desinterés actual por la terminología metapsicológica a la extrema tecnicidad del vocabulario del grupo Hartmann (Bergmann, 2000).

¿COMO SE RELACIONAN LOS PSICOANALISTAS AMERICANOS CON LA PSICOLOGÍA DEL YO? 
Las relaciones de los psicoanalistas americanos con la psicología del yo de este periodo no son unívocas. En efecto, a pesar de desacuerdos reales, los psicoanalistas contemporáneos le deben numerosas concepciones. 

En el capítulo de los desacuerdos hay que señalar sobre todo el papel de la metapsicología, la naturaleza (y hasta la existencia) de las pulsiones, el rechazo del kleinismo, la definición y el manejo de la contratransferencia, el estatus científico del psicoanálisis y su pretensión de objetividad. La cuestión de las influencias es más ambigua. 

Ciertas posiciones del grupo Hartmann, algunas de las cuales hoy son rechazadas, vinieron a reforzar tendencias preexistentes del psicoanálisis americano y, por lo tanto, se integraron en un ambiente cultural cuyos rasgos dominantes todavía destacan. 


¿CUALES SON LOS ELEMENTOS MÁS SIGNIFICATIVOS EN EL PSICOANÁLISIS AMERICANO? 
sin duda los elementos más significativos son 
A)La noción de adaptación
B) El abordaje psicológico en psicoanálisis
C)El reconocimiento de una zona a-conflictual y de funciones autónomas del yo
D)El rechazo de la noción de pulsión de muerte
E)La introducción de la noción de self 
F)El refuerzo de la perspectiva genética en psicopatología.


EXPLICA CADA UNO DE LOS ELEMENTOS
A) La noción de adaptación.–  A menudo los estudiosos definieron de forma reductora la noción de adaptación propia a la psicología del yo del periodo Hartmann. Por ejemplo, la asimilaron al conformismo social característico de la era Eisenhower, durante la cual efectivamente se afirmó la influencia de la psicología del yo.
Otros se negaron a adherir a tales interpretaciones señalando que Hartmann no confundía adaptación con ajuste social y que su teoría de la adaptación se acercaba más bien a las nociones de asimilación y acomodación de Piaget: se trataba tanto de modificar el medio como de adaptarse a él (Schafer, 1997; Bergmann, 2000).

B) La zona aconflictual y las funciones autónomas del yo.–  Para los psicólogos del yo, el yo constituía el órgano de la adaptación. Si efectivamente tenía esa función no podía desarrollarse a partir del ello, como indicaba Freud en su segunda tópica, sino que debía beneficiarse de una zona libre de conflicto que, a partir de montajes biológicos, resultaría precisamente de sus interacciones con el ambiente.
Así, apoyándose en un pasaje de un texto de Freud, «El yo y el ello», Hartmann afirmaba la existencia de una esfera aconflictual y autónoma del yo, posición que más adelante fue abandonada por los psicólogos del yo de la orientación Brenner.

C) Perspectivas psicológicas en psicoanálisis y modelo genético.  –  Las concepciones de Hartmann ponían de manifiesto su interés por la biología y su objetivo de establecer vínculos entre psicoanálisis, biología, psicología y sociología. La noción de esferas autónomas del yo era necesaria en este proyecto porque permitía estudiar al yo, al margen del conflicto psíquico, en un campo epistemológico que no era exclusivo del psicoanálisis. 
La integración del psicoanálisis a la psicología favoreció la adopción de la perspectiva genética  y fomentó la sistematización de la teoría de los estadios del desarrollo. Desde esta perspectiva, colaboradores de Hartmann como René Spitz y Margaret Mahler confirmaron la pertinencia de la observación directa de bebés en psicoanálisis. Además de interesarse por la psicología del niño, los psicólogos del yo también intentaron relacionar las adquisiciones psicoanalíticas con la psicofisiología, la psicología del aprendizaje y la psicología social, esperando así construir una verdadera psicología general del yo (Laplanche y Pontalis, 1967, 251).

D) La introducción de la noción de self. –   El recurso a la noción de self  en psicoanálisis está asociado sobre todo a la escuela británica. 

La definición de self adoptada por los psicólogos del yo es tributaria de la doble definición del yo que encontramos en Freud. 


La noción de self encontró una expansión fulgurante en el psicoanálisis anglosajón y poco a poco suplantó cualquier referencia al yo. En efecto, Guntrip, Winnicott y otros colocaron esta noción en el centro del trabajo analítico. Del mismo modo, en Estados Unidos hoy el self ocupa un lugar destacado entre los representantes de casi todas las orientaciones psicoanalíticas, después de haber dado su nombre a la orientación fundada por Kohut, la self-psychology. Sin embargo el estatuto metapsicológico del self se ha vuelto extremadamente impreciso. Por lo demás, algunos psicólogos del yo contemporáneos han deplorado que ahora el self ocupe toda la escena del trabajo analítico, lo que en su opinión hace que se vuelva imposible la reflexión sobre el conflicto psíquico (Rangell, 2002).


Resultado de imagen para PSICOLOGIA DEL YO



¿QUE ES LA PSICOLOGIA DEL YO POS-HARMANNIANA? 
C. Brenner y J. Arlow fueron figuras importantes de la psicología del yo post-hartmaniana, que, especialmente debido a las críticas que suscitó, nunca presentó la misma cohesión que aquélla del periodo Hartmann. Las posiciones de Brenner también han cambiado desde 1960 hasta hoy y no son necesariamente compartidas por el conjunto de los psicólogos del yo contemporáneos.
A) Carácter científico del psicoanálisis, metapsicología y teoría de las pulsiones. – Hartmann consideraba al psicoanálisis como una ciencia natural. Estimaba que constituía una ciencia de causas y no una psicología hermenéutica dirigida a describir y comprender los estados mentales subjetivos de un paciente.
 Esta posición fue a la vez radicalizada y simplificada por los psicólogos del yo del periodo Brenner, quienes sostenían que el analista se encontraba en la posición de un observador neutro, capaz de extraer conclusiones objetivas a partir del material analítico. Los psicólogos del yo de la orientación Brenner incluso cuestionaban el concepto de alianza terapéutica,  que sin embargo encontró gran aceptación en el psicoanálisis americano a partir de la publicación, en 1956, de un artículo de E. Zetzel sobre el tema (Wallerstein, 1995). 
Esta concepción del «analista-pantalla» (blank scren), apoyada por los psicólogos del yo, se ubica en el centro de las críticas provenientes de las actuales corrientes hermenéutica, constructivista e inter-subjetiva.
B) Indicaciones de análisis y función terapéutica. 
 Los psicólogos del yo del periodo Hartmann eran muy severos en lo que respecta a las indicaciones de análisis y consideraban que, como tal, éste solo era aplicable a sujetos neuróticos. Según Bergmann (2000), el debate acerca de las indicaciones de análisis desempeñó un papel crucial en el declive de la era Hartmann e impidió a sus sucesores americanos imponerse de la forma absoluta en que lo hicieron los primeros psicólogos del yo.
En efecto, oponiéndose a los kleinianos y a los interpersonalistas americanos que ampliaron el campo de aplicación del análisis, los psicólogos del yo se vieron atrapados al interior del psicoanálisis tradicional, mientras que varios  analistas como L. Stone y O. Kernberg –que trabajaban por la introducción de la perspectiva kleiniana en el psicoanálisis clásico– también defendían la ampliación de las indicaciones de análisis. Según estos autores, el trabajo analítico con pacientes que presentaban problemáticas límites o psicóticas necesitaba una aproximación técnica diferente de la técnica analítica (Bergmann, 2000).
Los psicólogos del yo de la era Brenner estaban más cerca de la aproximación clínica y pragmática de la primera generación de psicoanalistas americanos de lo que lo estaban Hartmann y sus colaboradores. Por otro lado, en aquella época la práctica psicoanalítica se convirtió en una práctica médica centrada en la terapia, donde los intereses de la psicología científica quedaban en segundo plano. Desde este punto de vista, también recogían los frutos de trabajos de las escuelas disidentes anteriores al dominio de la psicología del yo hartmanniana, especialmente los de las escuelas psiquiátricas de Sullivan y Franz Alexander, que  por sus preocupaciones terapéuticas habían contribuido de manera importante al triunfo del psicoanálisis en los medios psiquiátricos americanos (Hale, 1995).


VIDEO: https://www.youtube.com/watch?v=4nifERbl6yM





REFERENCIAS:

 R. Wallerstein (1988), One psychoanalysis or many? , Int. J. Psycho-Anal., 69, 5-21.

A este respecto, el apartado titulado «Heinz Hartmann», en el artículo de Anzieu-Premmereur (inDurieux et Fine, 2000), contiene afirmaciones sorprendentes sobre la psicología del yo del periodo Hartmann.

Hartmann (1953), Essays on Ego-Psychology: Selected Problems in Psichoanalytic Theory, New York, International University Press, p. 279; ver también p. 127-129, 287-289.
R. Zetzel, Current concept in transference, Int. J. Psycho-Anal., 37, 369-375.

PROSPECTIVA Y PERSPECTIVA DE LA PSICOTERAPIA DE MÉXICO

No hay un momento en la historia de la psicología mexicana en el que no detectemos una posición alternativa, crítica y radical, re...