¿CUALES SON LAS 2 FASES EN LAS QUE SE DIVIDE LA TEORÍA DEL YO?
La psicología del yo no constituye una realidad única. Puede dividirse al menos en dos fases: el periodo Hartmann, que alcanza su apogeo entre los años 1950-1960,
1.- para caer durante los años 70s y, a partir de 1960, otro periodo en el que se vuelven predominantes los trabajos de Jacob Arlow y Charles Brenner, quienes no compartían todas las posiciones de Hartmann y sus colaboradores
2.-Los psicólogos del yo, aunque ahora se agrupen con psicoanalistas de una orientación algo distinta –con el nombre de Contemporary freudians-, aún constituyen una corriente importante dentro del psicoanálisis anglófono (Kernberg, 2001; Wallerstein, 2002).
¿CUAL FUE LA APORTACIÓN DE HARTMANN CON RESPECTO A LA PSICOLOGÍA DEL YO?
Hartmann y sus colaboradores introdujeron en Estados Unidos una concepción del psicoanálisis que contrastaba fuertemente con aquélla que predominaba en los años 1920-1930. Así, el lugar que concedían a la metapsicología y su preocupación por la precisión del vocabulario psicoanalítico eran tales que a veces atribuimos el desinterés actual por la terminología metapsicológica a la extrema tecnicidad del vocabulario del grupo Hartmann (Bergmann, 2000).
¿COMO SE RELACIONAN LOS PSICOANALISTAS AMERICANOS CON LA PSICOLOGÍA DEL YO?
Las relaciones de los psicoanalistas americanos con la psicología del yo de este periodo no son unívocas. En efecto, a pesar de desacuerdos reales, los psicoanalistas contemporáneos le deben numerosas concepciones.
En el capítulo de los desacuerdos hay que señalar sobre todo el papel de la metapsicología, la naturaleza (y hasta la existencia) de las pulsiones, el rechazo del kleinismo, la definición y el manejo de la contratransferencia, el estatus científico del psicoanálisis y su pretensión de objetividad. La cuestión de las influencias es más ambigua.
Ciertas posiciones del grupo Hartmann, algunas de las cuales hoy son rechazadas, vinieron a reforzar tendencias preexistentes del psicoanálisis americano y, por lo tanto, se integraron en un ambiente cultural cuyos rasgos dominantes todavía destacan.
¿CUALES SON LOS ELEMENTOS MÁS SIGNIFICATIVOS EN EL PSICOANÁLISIS AMERICANO?
sin duda los elementos más significativos son
A)La noción de adaptación
B) El abordaje psicológico en psicoanálisis
C)El reconocimiento de una zona a-conflictual y de funciones autónomas del yo
D)El rechazo de la noción de pulsión de muerte
E)La introducción de la noción de self
F)El refuerzo de la perspectiva genética en psicopatología.
EXPLICA CADA UNO DE LOS ELEMENTOS
A) La noción de adaptación.– A menudo los estudiosos definieron de forma reductora la noción de adaptación propia a la psicología del yo del periodo Hartmann. Por ejemplo, la asimilaron al conformismo social característico de la era Eisenhower, durante la cual efectivamente se afirmó la influencia de la psicología del yo.
Otros se negaron a adherir a tales interpretaciones señalando que Hartmann no confundía adaptación con ajuste social y que su teoría de la adaptación se acercaba más bien a las nociones de asimilación y acomodación de Piaget: se trataba tanto de modificar el medio como de adaptarse a él (Schafer, 1997; Bergmann, 2000).
B) La zona aconflictual y las funciones autónomas del yo.– Para los psicólogos del yo, el yo constituía el órgano de la adaptación. Si efectivamente tenía esa función no podía desarrollarse a partir del ello, como indicaba Freud en su segunda tópica, sino que debía beneficiarse de una zona libre de conflicto que, a partir de montajes biológicos, resultaría precisamente de sus interacciones con el ambiente.
Así, apoyándose en un pasaje de un texto de Freud, «El yo y el ello», Hartmann afirmaba la existencia de una esfera aconflictual y autónoma del yo, posición que más adelante fue abandonada por los psicólogos del yo de la orientación Brenner.
C) Perspectivas psicológicas en psicoanálisis y modelo genético. – Las concepciones de Hartmann ponían de manifiesto su interés por la biología y su objetivo de establecer vínculos entre psicoanálisis, biología, psicología y sociología. La noción de esferas autónomas del yo era necesaria en este proyecto porque permitía estudiar al yo, al margen del conflicto psíquico, en un campo epistemológico que no era exclusivo del psicoanálisis.
La integración del psicoanálisis a la psicología favoreció la adopción de la perspectiva genética y fomentó la sistematización de la teoría de los estadios del desarrollo. Desde esta perspectiva, colaboradores de Hartmann como René Spitz y Margaret Mahler confirmaron la pertinencia de la observación directa de bebés en psicoanálisis. Además de interesarse por la psicología del niño, los psicólogos del yo también intentaron relacionar las adquisiciones psicoanalíticas con la psicofisiología, la psicología del aprendizaje y la psicología social, esperando así construir una verdadera psicología general del yo (Laplanche y Pontalis, 1967, 251).
D) La introducción de la noción de self. – El recurso a la noción de self en psicoanálisis está asociado sobre todo a la escuela británica.
La definición de self adoptada por los psicólogos del yo es tributaria de la doble definición del yo que encontramos en Freud.
La noción de self encontró una expansión fulgurante en el psicoanálisis anglosajón y poco a poco suplantó cualquier referencia al yo. En efecto, Guntrip, Winnicott y otros colocaron esta noción en el centro del trabajo analítico. Del mismo modo, en Estados Unidos hoy el self ocupa un lugar destacado entre los representantes de casi todas las orientaciones psicoanalíticas, después de haber dado su nombre a la orientación fundada por Kohut, la self-psychology. Sin embargo el estatuto metapsicológico del self se ha vuelto extremadamente impreciso. Por lo demás, algunos psicólogos del yo contemporáneos han deplorado que ahora el self ocupe toda la escena del trabajo analítico, lo que en su opinión hace que se vuelva imposible la reflexión sobre el conflicto psíquico (Rangell, 2002).
¿QUE ES LA PSICOLOGIA DEL YO POS-HARMANNIANA?
C. Brenner y J. Arlow fueron figuras importantes de la psicología del yo post-hartmaniana, que, especialmente debido a las críticas que suscitó, nunca presentó la misma cohesión que aquélla del periodo Hartmann. Las posiciones de Brenner también han cambiado desde 1960 hasta hoy y no son necesariamente compartidas por el conjunto de los psicólogos del yo contemporáneos.
A) Carácter científico del psicoanálisis, metapsicología y teoría de las pulsiones. – Hartmann consideraba al psicoanálisis como una ciencia natural. Estimaba que constituía una ciencia de causas y no una psicología hermenéutica dirigida a describir y comprender los estados mentales subjetivos de un paciente.
Esta posición fue a la vez radicalizada y simplificada por los psicólogos del yo del periodo Brenner, quienes sostenían que el analista se encontraba en la posición de un observador neutro, capaz de extraer conclusiones objetivas a partir del material analítico. Los psicólogos del yo de la orientación Brenner incluso cuestionaban el concepto de alianza terapéutica, que sin embargo encontró gran aceptación en el psicoanálisis americano a partir de la publicación, en 1956, de un artículo de E. Zetzel sobre el tema (Wallerstein, 1995).
Esta concepción del «analista-pantalla» (blank scren), apoyada por los psicólogos del yo, se ubica en el centro de las críticas provenientes de las actuales corrientes hermenéutica, constructivista e inter-subjetiva.
B) Indicaciones de análisis y función terapéutica.
– Los psicólogos del yo del periodo Hartmann eran muy severos en lo que respecta a las indicaciones de análisis y consideraban que, como tal, éste solo era aplicable a sujetos neuróticos. Según Bergmann (2000), el debate acerca de las indicaciones de análisis desempeñó un papel crucial en el declive de la era Hartmann e impidió a sus sucesores americanos imponerse de la forma absoluta en que lo hicieron los primeros psicólogos del yo.
En efecto, oponiéndose a los kleinianos y a los interpersonalistas americanos que ampliaron el campo de aplicación del análisis, los psicólogos del yo se vieron atrapados al interior del psicoanálisis tradicional, mientras que varios analistas como L. Stone y O. Kernberg –que trabajaban por la introducción de la perspectiva kleiniana en el psicoanálisis clásico– también defendían la ampliación de las indicaciones de análisis. Según estos autores, el trabajo analítico con pacientes que presentaban problemáticas límites o psicóticas necesitaba una aproximación técnica diferente de la técnica analítica (Bergmann, 2000).
Los psicólogos del yo de la era Brenner estaban más cerca de la aproximación clínica y pragmática de la primera generación de psicoanalistas americanos de lo que lo estaban Hartmann y sus colaboradores. Por otro lado, en aquella época la práctica psicoanalítica se convirtió en una práctica médica centrada en la terapia, donde los intereses de la psicología científica quedaban en segundo plano. Desde este punto de vista, también recogían los frutos de trabajos de las escuelas disidentes anteriores al dominio de la psicología del yo hartmanniana, especialmente los de las escuelas psiquiátricas de Sullivan y Franz Alexander, que por sus preocupaciones terapéuticas habían contribuido de manera importante al triunfo del psicoanálisis en los medios psiquiátricos americanos (Hale, 1995).
VIDEO: https://www.youtube.com/watch?v=4nifERbl6yM
REFERENCIAS:
R. Wallerstein (1988), One
psychoanalysis or many? , Int. J. Psycho-Anal., 69, 5-21.
A este respecto, el apartado titulado «Heinz Hartmann», en el
artículo de Anzieu-Premmereur (inDurieux et Fine, 2000), contiene
afirmaciones sorprendentes sobre la psicología del yo del periodo Hartmann.
Hartmann (1953), Essays on
Ego-Psychology: Selected Problems in Psichoanalytic Theory, New York,
International University Press, p. 279; ver también p. 127-129, 287-289.
R. Zetzel, Current concept in
transference, Int. J. Psycho-Anal., 37, 369-375.
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